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Saturday, September 09, 2017

Una vida...

La búsqueda de una lectura extraordinaria continúa porque aquella selección de cuentos tampoco me gustó mucho. Ahora vuelvo a empezar Gabriel García Márquez: Una Vida de Gerald Martin. A ver si es verdad que a la tercera va la vencida. Por ahora el sutil sentido del humor del inglés expresado en español me encanta…

* * *

He estado diecisiete años trabajando en la biografía. Contrariamente a lo que me decía todo aquel con quien hablaba en los primeros estadios del proyecto («No conseguirás acceder a él, y si lo haces, no “cooperará”»), conocía a mi hombre a los pocos meses de acometer el proyecto, y aunque no puede decirse que desbordaba de entusiasmo («¿Por qué quieres escribir una biografía? Las biografías significan la muerte»), se mostró cordial, hospitalario y tolerante. De hecho, siempre que me han preguntado si esta es una biografía autorizada, mi respuesta ha sido invariablemente la misma: «No, no es una biografía autorizada, es una biografía tolerada». No obstante, para sorpresa y gratitud mías, en 2006 el propio García Márquez dijo ante los medios de todo el mundo que yo era su biógrafo «oficial». ¡Así que probablemente yo sea su único biógrafo oficialmente tolerado! Ha sido un privilegio extraordinario.

Gerald Martin, Gabriel García Márquez: Una Vida

Copyright de la traducción © por Eugenia Vázquez Nacarino

Edición de Vintage Español
Una división de Random House, Inc.
Nueva York

Thursday, September 07, 2017

За Алиса и как през Огледалния свят стигнах до испаноамерикански разкази от '70те...


Много рядко ми се случва да се откажа от някоя книга преди дори да съм стигнала средата. С „Алиса в Огледалния свят“ обаче се случи точно това, не знам защо. „Алиса в Страната на чудесата“ я прочетох доста бързо – не бях особено впечатлена, но поне я довърших... Даже се развълнувах леко при появата на мъдрата Чеширска котка и на Гъсеницата. В Огледалния свят се препънах още в самото начало на трета глава –  някак си пчелите-слонове добиващи неописуеми количества мед от огромни цветя-имения без покрив не успяха да ме докоснат. Сега, за разнообразие и необходимо възстановяване след разочароващо четиво, се връщам към испаноезичните корени, че после и за българските имам планове. Отидох до чуждестранната секция на библиотеката (личната имам предвид) и тази книжка ми намигна.

Важно!!! Това е само личното ми мнение. В никой случай не искам и не се опитвам да оценявам или критикувам британската класика на Луис Карол.

© Христиана Бобева, 2017



Sunday, December 06, 2015

"La Aurora"


Anoche asistí a un concierto maravilloso: en la primera parte pudimos disfrutar de “El amor brujo” de Manuel de Falla en adaptación para orquesta y grupo flamenco con baile. No obstante, esta publicación está inspirada en la segunda parte de la “Noche de gala española” donde el folklore búlgaro se encontró con el flamenco gracias al proyecto ESTRUNA. El coro “Nuevas voces búlgaras”, 6 mujeres y un hombre, cantó junto con el Arcángel (Francisco José Arcángel Ramos).

Uno de los cantes fue La Aurora de Nueva York (F. García LorcaPoeta en Nueva York, 1929-1930). El poema es una crítica social al hombre que se ha separado de la Naturaleza en busca de riquezas sin sentido, dejando atrás los sentimientos puros como amor y compasión. Es un poema aterrador que te hace pensar, como dijo mi madre cuando se lo traduje, “¡Pobre García Lorca, lo que habrá visto por allí!” Es verdad, el poeta seguro que habrá “visto”, sentido muchas y muy horribles cosas, pero, ¿acaso no es en esos momentos cruciales de dolor, de sufrimiento, cuando nacen las mejores obras? Y esta es una verdadera obra maestra. El caos industrial de Nueva York en esa época no está sólo en las imágenes, sino también en la forma: el verso es irregular, subrayando de esta manera el desorden y la vaguedad de la metrópoli.

Si les interesa, aquí una chica ha elaborado en forma de presentación un análisis bastante bueno del poema, que me ayudó mucho, aclarándome algunos símbolos. 

© Hristiana Bobeva


LA AURORA

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprueban con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.

Federico García Lorca

Ilustración del poema gracias a Eduardo del Río y su arte.

Saturday, August 08, 2015

Toco-Dibujo tu boca...

No quería publicar aquí el capítulo 7 de RAYUELA, porque es muy popular y está en todas partes. No obstante, un día en el trabajo, entre llamadas, se me ocurrió una idea muy interesante de la que los lectores hispano-búlgaros podrán disfrutar en plenitud. Sí, es bilingüe. Por una parte está dicho capítulo de la novela y por otra, una canción búlgara de fines de los ´70: “Risunka”/Dibujo/ del dúo, antes en la vida y en el arte, Mariana y Todor Traichevi. El cariño tan suave de la canción se cruza con el erotismo y la sensualidad del capítulo. Y con este enlace, ya de verdad tengo la sensasión de que estoy jugando a mi propia rayuela, eso sí, guiada por la obra maestra de Julio Cortázar. Pues bien, la canción dice así:

Quiero dibujarte,
no con lápiz o pincel,
te dibujo con mis labios.
[…]
Y en tus labios finos
me detengo mucho, mucho más...

© Cristiana Bobeva, traducción

***
7
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
(-8)
Julio Cortázar, RAYUELA



Sunday, July 26, 2015

Mi RAYUELA

Hace mucho que quería leer a la Rayuela de Julio Cortázar. En realidad, la empecé cuando todavía estaba en la carrera de Letras Hispánicas, pero en una edición crítica de Cátedra en la que las notas al pie de página ocupaban no sólo el “pie”, sino la página entera casi. Apenas leí el primer capítulo: las referencias francesas, aunque explicadas en detalle, o quizá justo por esa razón, me agobiaron muy pronto. Lo confesé a mi profesora de Literatura Hispanoamericana y ella me dijo que Rayuela se debía leer con calma, cuando uno ya sentía que el momento de empezar el juego había llegado. Yo quise leerla cuando tenía pendiente el fin de la carrera, hacía las prácticas obligatorias de dar clases de lengua en una escuela y trabajaba como voluntaria en una biblioteca. Y pues, no, no nos entendimos con el maestro Cortázar.

Ahora sí que nos llevamos de maravilla, me fascina su manera de sacarme de la realidad desde la primera línea, con él logro escaparme de mí misma de una manera muy suave y paulatina y cuando más lo necesito.

La historia de cómo conseguí mi ejemplar cubano del 1969, edición de Casa de Las Américas, también es muy interesante. Estaba en el mercado de libros en el centro de Sofía, buscando en un puesto de libros viejos la novela Litse (“cara”/ “persona” en búlgaro) de Blaga Dimitrova. El hombre revisó su lista, escrita con letra de otras épocas, en una libreta que estaba a punto de deshacerse por lo antigua que era, y me dijo que sí, que tenían la novela. Llamó a una mujer que estaba en el “almacén”, le explicó en cuál de los cajones se encontraba mi novela y le pidió que la trajera al puesto. Mientras estábamos esperando, me puse a revisar los libros en castellano que había y de repente vi a Rayuela. Mostré mi sorpresa y alegría y el librero me preguntó “¿De verdad es tan famoso y significativo este libro?”. Yo, con todo el entusiasmo del mundo, le expliqué que es uno de los pilares de la literatura hispanoamericana contemporánea. Él, en vez de subir el precio del libro por las nubes viendo lo mucho que lo quería (práctica común para cualquier vendedor), me dijo “Te lo doy por 5 levas” (2.50 euros).

El prefacio, “Cortázar y el comienzo de la otra novela”, de José Lezama Lima, es uno de los pocos que han logrado mantener mi interés hasta el final. Aquí les dejo una cita breve, preciosa...
© Cristiana Bobeva


***
[…] «Por su parte, dice Cortázar, las rayuelas, como casi todos los juegos infantiles, son ceremonias que tienen un remoto origen místico y religioso. Ahora están desacralizadas, por supuesto, pero conservan en el fondo algo de su antiguo valor sagrado.»


Sunday, January 25, 2015

"Час-фик"

Настъпва неговият час. Часът на фикуса. Час-фик, обратен на час-пик.
       Когато движението спре, самоизчерпано. И шумовете се взаимозаглушат. И когато думите за заключат обратно в устата. Тогава. Една сянка, разклонена като сторък Буда в ъгъла до прозореца. Листата му, без да помръднат, протягат дълги, източени пръсти от зелено излъчване. И проникват дълбоко в кладенеца на съня, до самото дъно, където са напластени неизвестност връз неизвестност. 

Блага Димитрова, Лице

Личен архив. Един много, много, наистина много голям фикус,
Кадис, Испания.

Южноиспанският фикус от снимката е пълната противоположност на този, описан в романа и може би точно заради това, докато четях, изведнъж се сетих за него. Не е затворен между стените на някой апартамент, не е в саксия, на вечния си пост до прозореца. Дошъл от Австралия с една монахиня, вековен съсед на океана, той е толкова огромен и величествен, че трябваше да стигна до сами бордюра на тротоара, за да успеем с обектива да го обхванем целия, или поне да се опитаме. 

И отново се заплетоха спомените и книгите...


© Христиана Бобева


A todos los que les interese esta publicación en castellano - la pueden encontrar aquí
Traducción del búlgaro: Cristiana Bobeva, todos los derechos reservados.

Saturday, January 24, 2015

La ventana, el estante,

gramáticas de lenguas que anidaron en nuestro corazón.

Cuadernos casi enteros consagrados
a la búsqueda humilde
de una sola verdad,

distinta a cada instante, 
negándose a sí misma. 

La mesa, el lapicero,
la música mostrando el camino a seguir,

el bosque en que perderse
donde la casa roja

Juan Antonio Bernier, Así procede el pájaro


Vuelvo a las lecturas también en castellano. Es que durante un largo período podía leer sólo en búlgaro, sólo a Blaga Dimitrova. Hoy en el mercado de libros antiguos conseguí otra novela suya, Лице (en español: Cara). Los lectores de la sección búlgara del blog ya la conocerán muy pronto. Pero, por casualidad, en una librería de literatura búlgara, me encontré con la pequeña antología de dos poemarios - La filosofía y dos gorriones* - de Juan. Con mis compañeros de la carrera de Letras Hispánicas lo conocemos así y tuvimos el honor de tener a este poeta cordobés como lector en unas clases sobre La Generación del ´50 de las que me iba sin ganas, pero feliz. Ahora sólo queda que Juan vuelva a Sofía porque el libro necesita con urgencia su firma. 

*Todos los poemas del libro van con una traducción al búlgaro, gracias a nuestra querida catedrática de Literatura hispanoamericana, Liliana Tabakova. Edita Жанет 45, 2014.

© Cristiana Bobeva

Sunday, December 07, 2014

Del amor



Hace unos días enré en una librería buscando la novela de Blaga Dimitrova - para mí la más distinguida escritora búlgara - que se acababa de reeditar. La encontré pero antes de irme, fui a la sección de libros en inglés, por si había algo de Faulkner. Entre toda la ciencia-ficción amontonada en el mostrador, se escondía una edición preciosísima de Del amor y otros demonios (en versión original) de García Márquez. Me la llevé, por supuesto. Bueno, al principio no del todo, porque pagué la cuenta pero me olvidé de los libros. El chico de la librería salió corriendo detrás de mí y yo ni me había dado cuenta. En fin, después de esta confesión, dejo al estimado lector con uno de los momentos más hermosos del libro, tan íntimo, tan tierno que nos olvidamos de las rejas de la celda.


© Cristiana Bobeva

***

Algo se movió en el corazón de Sierva María, pues quiso oír el verso de nuevo. Él lo repitió, y esta vez siguió de largo, con voz intensa y bien articulada, hasta el último de los cuarenta sonetos del caballero de amor y de armas, don Garcilaso de la Vega, muerto en la flor de la edad por una pedrada de guerra.
Cuando terminó, Cayetano tomó la mano de Sierva María y la puso sobre su corazón. Ella sintió dentro el fragor de su tormenta.
«Siempre estoy así», dijo él.
Y sin darle tiempo al pánico se liberó de la materia turbia que le impedía vivir. Le confesó que no tenía un instante sin pensar en ella, que cuanto comía y bebía tenía el sabor de ella, que la vida era ella a toda hora y en todas partes, como sólo Dios tenía el derecho y el poder de serlo, y que el gozo supremo de su corazón sería morirse con ella. Siguió hablándole sin mirarla, con la misma fluidez y el calor con que recitaba, hasta que tuvo la impresión de que Sierva María se había dormido. Pero estaba despierta, fijos en él sus ojos de cierva azorada. Apenas se atrevió a preguntar:
«¿ Y ahora?»
«Ahora nada», dijo él. «Me basta con que lo sepas».
No pudo seguir. Llorando en silencio pasó su brazo por debajo de la cabeza de ella para que le sirviera de almohada, y ella se enroscó en su costado. Permanecieron así, sin dormir, sin hablar, hasta que empezaron a cantar los gallos, y él tuvo que apurarse para llegar a tiempo a la misa de cinco. Antes que se fuera, Sierva María le regaló el precioso collar de Oddúa: dieciocho pulgadas de cuentas de nacar y coral.
El pánico había sido reemplazado por la zozobra del corazón. Delaura no tenía sosiego, hacía las cosas de cualquier modo, flotaba, hasta la hora feliz en que huía del hospital para ver a Sierva María. Llegaba jadeando a la celda ensopado por las lluvias perpetuas, y ella lo esperaba con tal ansiedad que la sola sonrisa de él le devolvía el aliento. Una noche fue ella quien tomó la iniciativa con los versos que aprendía de tanto oírlos. «Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por donde me has traído», recitó. Y preguntó con picardía:
«¿Cómo sigue?»
«Yo acabaré, que me entregué sin arte a quien sabrá perderme y acabarme», dijo él.
Ella lo repitió con la misma ternura, y continuaron así hasta el final del libro, saltando versos, pervirtiendo y tergiversando los sonetos por conveniencia, jugueteando con ellos a su antojo con un dominio de dueños. Se durmieron de cansancio. La guardiana entró con el desayuno a las cinco, en medio de la algazara de los gallos, y ambos despertaron asustados. Se les paró la vida. La vigilante puso el desayuno en la mesa, hizo una inspección de rutina con el farol, y salió sin ver a Cayetano en la cama.
«Lucifer es un bicho», se burló él cuando recobró el aire. «También a mí me ha vuelto invisible».

Gabriel García Márquez, Del amor y otros demonios

Eliza Triana y Pablo Derqui en la adaptación cinematográfica
de la novela (Costa Rica, 2010).
 

Saturday, September 13, 2014

La telaraña de los recuerdos

Es muy extraña la manera en la que se entretejen los recuerdos.

Primero vino el del primer poemario de Federico García Lorca: Libro de poemas. Aquí he publicado varias de las obras que incluye: "Elegía a Doña Juana la Loca", "Canción oriental" y "Lluvia". Una amiga me regaló para el cumple anterior una selección bilingüe en castellano e inglés. Para el último trabajo de curso de literatura española (del siglo XX), trabajé con cinco de sus poemas, todos protagonizados por mujeres. Buscando crítica literaria, me pareció que a ningún estudioso le habían interesado los primeros poemas del granadino, o, lo que es más probable, yo no supe dónde y cómo buscar información. Por eso tuve que hacer el análisis sola. Fue una experiencia sumamente difícil, pero también enriquecedora, porque me resultaba imposible trabajar sobre un autor tan querido sin volverme demasiado subjetiva. Sin embargo, al final el trabajo quedó bien y me gradué en la asignatura de la mano del poeta que más quiero en las Letras españolas.

Pues bien, me puse a hojear dicho libro para publicar aquí otro de sus poemas y me encontré con "Una campana". Pensando en qué imágen ponerle, de repente se me apareció la de una de las campanas de la torre de la Catedral de Cádiz, a la que me subí un mes antes de partir. Aquí les dejo el resultado:

© Cristiana Bobeva

Una campana
Octubre de 1920

Una campana serena,
crucificada en su ritmo,
define a la mañana
con peluca de niebla
y arroyos de lágrimas.
Mi viejo chopo,
turbio de ruiseñores,
esperaba
poner entre las hierbas
sus ramas
mucho antes que el otoño
lo dorara.
Pero los puntales
de mis miradas
lo sostenían.
¡Viejo chopo, aguarda!
¿No sientes la madera
de mi amor desgarrada?
Tiéndete en la pradera
cuando cruja mi alma,
que un vendaval de besos
y palabras
ha dejado rendida,
lacerada. 

Federico García Lorca

Archivo personal.

Tuesday, September 02, 2014

Las biografías...

     Esta es mi primera publicación personal en el blog... 

    El caso es que estoy leyendo Gabriel García Márquez: Una vida del hispanista inglés Gerald Martin. Me compré el libro hace más de dos años. Empecé a leerlo y dentro de unas cuantas páginas lo dejé, casi agobiada, con la decepción tan amarga que deja un libro nuevo que no cumple con nuestras expectativas. Varias veces intenté retomar su lectura pero el resultado fue siempre el mismo. Me pregunto por qué esta vez me gusta tanto y es casi como si estuviera leyendo otro libro.  
     En el prefacio Martin cuenta que García Márquez no estaba muy entusiasmado en que le elaborasen una biografía: "¿Por qué quieres escribir una biografía si las biografías significan la muerte? Además, no vas a poder decir todo lo que quieres" a lo que Gerald Martin le respondió que "lo publicaría en la segunda edición después de su muerte" y añade: "eso, en vez de enajenarlo, le gustó." 
      ¿Será por eso que puedo leerlo justo ahora, apenas unos meses después de la horrible mañana en la que encendí el portátil y el sinfín de artículos - comunicando la muerte del que me formó como lectora en castellano - se me echó encima? A lo mejor sí, a lo mejor tendré más respuestas mientras voy avanzando. Quizá las biografías son un intento más de llenar, por lo menos un poco, el vacío que deja un escritor al fallecer - en el mundo, en los corazones de los lectores. Leemos y releemos su obra, sí, pero tenemos una pequeña parte de él también allí, en su biografía, en el relato de quien que le dedicó la mitad de su vida.
 
© Cristiana Bobeva

El maestro García Márquez con su biógrafo, Gerald Martin.


Първата ми лична публикация, преведена на български, можете да прочетете тук.