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Saturday, September 09, 2017

Una vida...

La búsqueda de una lectura extraordinaria continúa porque aquella selección de cuentos tampoco me gustó mucho. Ahora vuelvo a empezar Gabriel García Márquez: Una Vida de Gerald Martin. A ver si es verdad que a la tercera va la vencida. Por ahora el sutil sentido del humor del inglés expresado en español me encanta…

* * *

He estado diecisiete años trabajando en la biografía. Contrariamente a lo que me decía todo aquel con quien hablaba en los primeros estadios del proyecto («No conseguirás acceder a él, y si lo haces, no “cooperará”»), conocía a mi hombre a los pocos meses de acometer el proyecto, y aunque no puede decirse que desbordaba de entusiasmo («¿Por qué quieres escribir una biografía? Las biografías significan la muerte»), se mostró cordial, hospitalario y tolerante. De hecho, siempre que me han preguntado si esta es una biografía autorizada, mi respuesta ha sido invariablemente la misma: «No, no es una biografía autorizada, es una biografía tolerada». No obstante, para sorpresa y gratitud mías, en 2006 el propio García Márquez dijo ante los medios de todo el mundo que yo era su biógrafo «oficial». ¡Así que probablemente yo sea su único biógrafo oficialmente tolerado! Ha sido un privilegio extraordinario.

Gerald Martin, Gabriel García Márquez: Una Vida

Copyright de la traducción © por Eugenia Vázquez Nacarino

Edición de Vintage Español
Una división de Random House, Inc.
Nueva York

Friday, October 23, 2015

Cuando el libro es como una caja de recuerdos


Acabo de leer uno de los libros más raros con los que me he cruzado. A ratos me aterraba, a ratos me aburría, pero, de alguna forma quizá un poco extraña, traía en sí tantas cosas que me llevé de Cádiz que me fue imposible dejarlo.

El librero Juan Manuel Fernández (una de las personas que más saben de literatura en Cádiz)
frente a su librería Manuel de Falla, en la plaza Mina,
de donde me compré La insoportable levedad del ser de Milan Kundera.

Thursday, October 01, 2015

Como los pájaros...

Me recomiendan un libro, yo confío y me encuentro con esta preciosidad que os dejo aquí. Y... ¡lo importante que es el trabajo del traductor! En búlgaro, la novela no me gustó nada, en castellano - me encanta. 

* * *

No es la necesidad, sino la casualidad, la que está llena de encantos. Si el amor debe ser inolvidable, las casualidades deben volar hacia él desde el primer momento, como los pájaros hacia los hombros de san Francisco de Asís. 

La insoportable levedad del ser, © 1984 by Milan Kundera
Traducción de Fernando de Valenzuela Villaverde


Monday, September 28, 2015

Cristalizan los momentos...

a D.


Esta mañana en la parada del autobús, luego ya de camino a la oficina y al final, entre llamadas, terminé la novela.
 

Por lo mucho que me gustó el libro, en todas las dimensiones que se valoran en una novela, porque me capturó, me embrujó y todavía no me he recuperado, siento ahora este vacío que dejan en ti las novelas que te llegan al..., al corazón, a todo tu ser quizá. Pero ahora hay también algo más, algo mucho más profundo... Porque Emilia y Daniel, sobre todo en las escenas finales, me hicieron revivir momentos esenciales de hace un mes, que si antes no se habían esfumado, ahora se me han venido encima con toda su intensidad, con toda su fuerza, como un puñal que se te queda clavado. 


Pero, estoy muy feliz.


© 2015, Cristiana Bobeva


* * *

Tenía mi rostro entre sus manos y me miraba a los ojos, con esa mirada directa y limpia a través de la cual se podía avistar su interior. Me era difícil hablar. Las palabras «amor», «añoranza», «promesa» se habían transformado en recipientes demasiado reducidos para contener la magnitud de mis sentimientos. Permanecimos de pie, detenidos en ese contacto donde se cristalizaban los momentos que habíamos pasado juntos.
 

Carla Guelfenbein, Contigo en la distancia

© 2015, Carla Guelfenbein



Saturday, September 26, 2015

¡Lo que es leer un libro a tiempo!


Hace más o menos dos meses empecé a leer Rayuela. A finales de agosto ya estaba saltando por los últimos capítulos y decidí llevármela a Cádiz. Quería terminarla allí, durante esas dos semanas de vacaciones que tanto había esperado... Y así fue.

Como no puedo volver de España sin comprarme por lo menos un par de libros, me llevé cuatro. Uno fue Contigo en la distancia de Carla Guelfenbein. En uno de los capítulos iniciales, la protagonista, Emilia, cuenta cómo ha sido para ella descubrir los autores latinoamericanos y dice: "...estos tuvieron en mí el efecto huracanado de los eventos que nos cambian la vida. Recuerdo haber leído incontables veces la muerte del pequeño Rocamadour. Su cuerpo afiebrado, los sones de Brahms, la lluvia, la distancia derrotada de Oliveira, los golpes secos del viejo y su bastón sobre sus cabezas, la oscuridad y luego la evidencia irrefutable de la muerte." ¡Me impresioné tanto! Porque para mí significaban lo mismo. García Márquez fue el primer escritor hispano que leí de forma seria y de alguna manera, terminó por ser parte de mí misma. Luego, Carpentier me hizo viajar hacia los orígenes de la música y del mundo y Vargas Llosa me mantuvo agarrada por el cuello con tanta fuerza mientras me revelaba el horrible secreto de Urania... Y después, de golpe volví a sentir la sofocante angustia de aquellos momentos de la Rayuela: el corazón se me había encogido y había necesitado tiempo para recuperarme. Y es que todos estos elementos que Emilia menciona constituyen, para mí, el cuadro más oscuro y doloroso del libro.

Al rato, me pregunté qué habría pasado si no hubiera leído Rayuela. La respuesta es sencilla: nada. No habría entendido, ni mucho menos sentido absolutamente nada. Quizá ni siquiera me habría enterado de qué libro se trataba. Parece que el juego no tiene final...

© 2015, Cristiana Bobeva




Saturday, September 12, 2015

Besayúname

cinco veces al día
o más.

Calienta de a poquito el café
y mis labios,
y huele el aroma suave
de mi piel.

Exprime la fruta
de mi cuerpo, y
bébeme zumo y miel.

Mordisquea la tostada
sin prisa, pero sin pausa.
Crújeme, Relame.

Besayúname despacito,
cinco veces al día
o más.
Y luego repite.

Úr Qazris



Sunday, January 25, 2015

ANISA

Qué hermosa habitación en penumbra,
la nuestra
a las doce de la mañana.

Mi ropa
colgada de cualquier
forma sobre tu bicicleta.

Palabras
provocadas por el tacto.
Mandíbulas y humo.

Nuestras voces, una a una.

Juan Antonio Bernier, Árboles con tronco pintado de blanco

Luis Vidal, Habitación roja con bicicleta, óleo sobre tela.

Saturday, January 24, 2015

La ventana, el estante,

gramáticas de lenguas que anidaron en nuestro corazón.

Cuadernos casi enteros consagrados
a la búsqueda humilde
de una sola verdad,

distinta a cada instante, 
negándose a sí misma. 

La mesa, el lapicero,
la música mostrando el camino a seguir,

el bosque en que perderse
donde la casa roja

Juan Antonio Bernier, Así procede el pájaro


Vuelvo a las lecturas también en castellano. Es que durante un largo período podía leer sólo en búlgaro, sólo a Blaga Dimitrova. Hoy en el mercado de libros antiguos conseguí otra novela suya, Лице (en español: Cara). Los lectores de la sección búlgara del blog ya la conocerán muy pronto. Pero, por casualidad, en una librería de literatura búlgara, me encontré con la pequeña antología de dos poemarios - La filosofía y dos gorriones* - de Juan. Con mis compañeros de la carrera de Letras Hispánicas lo conocemos así y tuvimos el honor de tener a este poeta cordobés como lector en unas clases sobre La Generación del ´50 de las que me iba sin ganas, pero feliz. Ahora sólo queda que Juan vuelva a Sofía porque el libro necesita con urgencia su firma. 

*Todos los poemas del libro van con una traducción al búlgaro, gracias a nuestra querida catedrática de Literatura hispanoamericana, Liliana Tabakova. Edita Жанет 45, 2014.

© Cristiana Bobeva

Wednesday, January 22, 2014

"Lenguaje"


El rey pretendía comunicarse con su dios para interrogarle por el amor de la reina. No obstante, para lograrlo, él tenía que aprender primero el lenguaje divino, y sólo la reina se lo podía enseñar.

Ricardo Sumalavia, Enciclopedia mínima


Pontífica Universidad Católica del Perú - FONDO EDITORIAL
Lima, 2004